Hay procesos que no se entienden mientras se atraviesan, pero que con el tiempo revelan la fidelidad de Dios, la formación del carácter y la aprobación divina sobre un llamado. Este mensaje, basado en el video “Un Ministerio Probado”, es un testimonio pastoral de procesos, pruebas, decisiones, heridas, obediencia y fidelidad de Dios en medio del camino ministerial.
El Apóstol Jaime Galván hace un recuento de los procesos de prueba que Dios permitió para bendecir los ministerios de pastor, maestro y apóstol que hoy, por la gracia de Dios, carga. No se trata de exaltar a un hombre ni a un ministerio, sino de dar testimonio de la obra de Dios por su gracia.
Los dones son gracia, pero el carácter es probado
Aunque los dones ministeriales son una gracia de Dios, también son probados a través de tentaciones, ataques del enemigo, crisis, oposición y procesos que revelan el carácter del ministro. Los ministros tienen que ser aprobados por Dios, no solamente llamados por Él.
Como Pablo le dijo a Timoteo:
“Esfuérzate por presentarte a Dios aprobado… que interpreta rectamente la palabra de verdad.”
— 2 Timoteo 2:15, NVI
La prueba que vivimos en la iglesia Refugio Eterno probó nuestro carácter como pastores: Jaime y Janette Galván. En medio de aquella crisis pastoral, Dios estaba probando, formando y afirmando nuestro carácter.
La palabra “crisis” viene del griego κρίσις / krísis, que habla de juicio, decisión, evaluación o momento determinante. En la Escritura se usa para hablar de juicio:
“El que oye mi palabra… no será juzgado.”
— Juan 5:24, NVI
Una crisis puede parecer una pérdida, una ruptura o una temporada de dolor, pero muchas veces es el escenario donde Dios evalúa, forma y afirma lo que Él mismo depositó en sus siervos.
Dios siempre da salida en medio de la prueba
Aunque la prueba fue fuerte, fiel es Dios. Él no abandona a sus hijos en medio del proceso. Junto con la prueba, también provee la salida.
“Ustedes no han sufrido ninguna tentación que no sea común al género humano… él también proveerá una salida.”
— 1 Corintios 10:13, NVI
La prueba no vino para destruirnos, sino para revelar fidelidad, obediencia, dependencia y carácter. Muchas veces lo que parece una crisis es el taller donde Dios está formando ministros aprobados.
Probados ante la falsa doctrina
También fuimos probados ante una herejía judaizante que dividió la iglesia. Luego tuvimos que permanecer guardando la grey, sanando doctrinalmente y fortaleciendo al pueblo en la verdad de la Palabra.
De ahí nacen las primeras clases de hermenéutica, buscando que la iglesia fuera como los buenos bereanos, que examinaban las Escrituras para confirmar la verdad.
“Recibieron el mensaje con toda avidez y todos los días examinaban las Escrituras.”
— Hechos 17:11, NVI
Esto fue necesario para fortalecer la iglesia, contrarrestar falsas doctrinas y discernir los espíritus de error.
“No crean a cualquiera que pretenda estar inspirado por el Espíritu, sino sométanlo a prueba.”
— 1 Juan 4:1, NVI
Así, también fuimos probados como maestros de la Palabra. No basta con predicar; hay que saber guardar, enseñar, corregir y afirmar al pueblo en la verdad bíblica.
La prueba de la autoridad delegada
Luego enfrentamos un espíritu de Jezabel que vino a usurpar la autoridad delegada por Dios a nuestro ministerio, así como Jezabel usurpó el anillo del rey ante su abdicación para ejecutar sus propios planes.
“Jezabel escribió cartas en nombre de Acab, las selló con el sello del rey…”
— 1 Reyes 21:8, NVI
Las iglesias que tienen un llamado apostólico serán probadas por este espíritu, que busca usurpar la autoridad delegada por Cristo a su iglesia apostólica en la Gran Comisión.
“Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra. Por tanto, vayan y hagan discípulos…”
— Mateo 28:18-19, NVI
Pero las iglesias que vencen este espíritu reciben autoridad delegada, como Jesús le dijo a la iglesia de Tiatira. Allí el Señor confronta a Jezabel y promete autoridad a los vencedores.
“Al que salga vencedor… le daré autoridad sobre las naciones.”
— Apocalipsis 2:26, NVI
La autoridad espiritual no se impone por ambición humana; se recibe por obediencia, sujeción a Cristo y fidelidad en medio de la prueba.
Lo que se deja por obediencia, Dios lo multiplica por gracia
Hoy podemos decir que tenemos un ministerio bendecido, no porque no hayamos pasado pruebas, sino porque Dios ha sido fiel en medio de ellas.
Dejamos propiedades, sillas acolchonadas, equipos de sonido y muchas comodidades porque decidimos que la unción, el llamado, la visión-misión y la grey del Señor eran más importantes que nuestras comodidades, sentimientos o deseos personales.
Por eso hoy Dios nos ha dado más sillas acolchonadas, más equipos, más facilidades y puertas que se abren para su gloria y honra.
Muchas veces no entendemos por qué nos pasan las cosas mientras las estamos atravesando. Pero luego de las pruebas vemos que hemos conocido más profundamente la fidelidad de Dios, quien nos tuvo por fieles para ponernos en el ministerio.
“Doy gracias al que me fortalece… pues me consideró digno de confianza al ponerme a su servicio.”
— 1 Timoteo 1:12, NVI
Detrás de la gloria también hubo lágrimas
Muchas veces la gente ve los ministerios, la gloria de Dios y las victorias, pero no ha visto la prueba, el llanto, las renuncias y lo que se ha entregado para llegar allí. El Centro Cristiano Reino de Embajadores y Berea Online Institute no son la excepción.
Es bueno saber que nuestra fe, como el oro, ha sido probada; que nuestro carácter ministerial fue probado y aprobado por Dios. Esto da una gran confianza en el ministerio.
“La fe de ustedes… sea probada y llegue a ser hallada digna de alabanza, gloria y honor.”
— 1 Pedro 1:7, NVI
No seas conmovido fácilmente de tu lugar. No te apresures siguiendo tu propia opinión. El plan de Dios es perfecto. Si te sometes bajo la poderosa mano de Dios, Él te exaltará cuando llegue tu tiempo.
“Humíllense, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él los exalte a su debido tiempo.”
— 1 Pedro 5:6, NVI
El que se exalta será avergonzado, pero el que se humilla será exaltado. Dios da gracia a los humildes.
“El que a sí mismo se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.”
— Lucas 14:11, NVI
“Dios se opone a los orgullosos, pero da gracia a los humildes.”
— Santiago 4:6, NVI
A Dios sea toda la gloria
Este testimonio no habla de nuestra grandeza como ministros, sino de la obra de Dios por su gracia. Todo lo que somos, todo lo que hemos recibido y todo lo que hoy vemos es por la fidelidad del Señor.
A Dios sea toda la gloria, la honra y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.
Centro Cristiano Reino de Embajadores
Tu Iglesia, Tu Familia, Tu Casa…
Te invitamos a congregarte con nosotros:
Viernes 7:30 PM
Domingos 10:00 AM

Deja un comentario, tu opinión es importante…