En la segunda parte de la serie Los asuntos del corazón, somos confrontados con una realidad espiritual profunda: los ídolos no siempre son visibles, pero sí influyentes. A través de 2 Crónicas 25:1–16, vemos cómo el rey Amasías comenzó obedeciendo a Dios, pero permitió que otros afectos ocuparan el lugar que solo le pertenece al Señor.
Esta enseñanza nos recuerda que un corazón dividido produce una fe debilitada. Dios no busca una obediencia parcial, sino una entrega total. Examinar el corazón es un acto de madurez espiritual y una invitación divina a vivir libres de ataduras internas.
“Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón.” (Mateo 6:21)
📌 Te invitamos a reflexionar, compartir este mensaje y permitir que el Espíritu Santo revele cualquier ídolo que necesite ser removido de tu vida, para que Cristo reine plenamente.
Si deseas ver la primera parte sigue este enlace:
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